lunes, agosto 22, 2005

De los átomos a los bits.

En un futuro las corporaciones serán reflejadas y contenidas por sendos y vastos terrenos construidos con bits. La organización que logre flotar en el estado virtual, ganará una de las máximas prerrogativas de éste ambiente: No sucumbir ante el tiempo, el espacio y la destrucción de los átomos.

2007
La corporación bancaria ya estaba estudiando llegar más allá de la normal tendencia en Internet. Dado que la problemática no radicaba en el uso, sino en la desaparición, se especulaba con que capacidad se podría levantar, rápidamente, los servicios si es que el debacle lograba asestar un golpe a las oficinas principales.

Todo estaba planeado, desde las más mínimas instancias hasta los más complicados procesos se habían considerado, para que la máquina abarcara todo y pudiera seguir ampliando sus funciones. No obstante, la mayor prioridad estaba concentrada en que su capacidad no debía sucumbir ante ningún escenario, desde furtivos ataques, incontrolables hechos o destrucción masiva.

Se pensaba en todo: desde los hackers de la competencia, hasta un terremoto grado 10. Cualquier instancia de daño debía mantenerse latente para que los mecanismos de defensa (firewall) siempre mantuvieran a la máquina en funcionamiento y se conservara intacta la empresa, en su estado no físico. Obviamente, lo más importante era que las subsidiarias siempre contaran con una alternativa indestructible de contacto con el mando central.

La idea no era una originalidad, ya que por el año 1960 la mayor potencia destructiva del planeta había concebido éste original concepto. Para esos años ya se encontraba en el acervo la noción de no perder el contacto, a independencia de lo que ocurriera con las instalaciones y las personas. Lo primordial y esencial, sin lugar a dudas, era que las unidades centrales no perdieran empalme con las unidades de campo.

Fue así entonces como se comprendió que a la máquina virtual se le debía dar toda la energía suficiente, para que fuera autónoma y pudiera sostener el trabajo total de la corporación bancaria. Estableciendo como máxima que todos los niveles de averiguación debían quedar a resguardo, ya que por el solo hecho de creer en ésta empresa intangible, el activo más preciado era la información; el intangible por excelencia.

Se erigió la estructura y los parámetros de acción. Se puso en marcha y pronto, a las dependencias virtuales, llegó la acción. De todos lados y rincones se solicitaba acceso para operar en estas nuevas dependencias, ya que por la facilidad de paso, la interacción total y la relación precio/producto con el mundo físico, hacían la oferta de la máquina virtual irresistible para todos quienes necesitaban de sus servicios. Sin lugar a dudas que el factor de indestructibilidad debía siempre ser, enfáticamente, expresado en cada acción.

Empresas, inversionistas calificados, organizaciones no gubernamentales, amas de casa, gasfiteros, deportistas, universitarios y toda cuanta persona y/o organización necesitaba de los productos de la máquina, se acercaban hasta las dependencias virtuales para lograr obtener los beneficios que, de ella, emanaban. Siendo una de las características principales de la máquina lograr satisfacer a cada uno de los necesitados, por el hecho de contener vastos campos de información para el uso y abuso de su producción. Además que, a la luz de la multiplicidad de funciones con las que se puede conjugar el producto por sí solas, cada día más, sus funciones –indestructibles por cierto- se convertían en una necesidad intrínseca de los involucrados.

2009
Para esas fechas la industria, a la cual pertenecía la máquina, comenzaba a ver con ojos muy especulativos el poder de éste artefacto:”¿Cómo puede ser que este aparato virtual logre satisfacer la necesidad de más y más clientes?” Esa era la pregunta general de los CEO’s, reflexionando cuanto escenario se podían imaginar; no obstante, la principal causa todavía no la veían. El poder de haber comenzado con anterioridad a todos los demás, hacia que el artefacto virtual fuera poderoso por la contención de mercado y la administración de altos flujos de información, sin olvidarnos de su inquebrantable estructura.

La competencia había partido también. Tomaron como Benchmark a la máquina y sus esfuerzos se concentraron en derrotarla y arrebatarle el mercado que no paraba de incluirse en ella. La competitividad se estaba haciendo cada día más compleja, por el solo hecho que la máquina y sus seguidores no se detenían en su desarrollo; cuando una aplicación ya se encontraba disponible, era el artefacto el que lograba incluirlo en sus actividades; luego venían los más cercanos.

Una de las capacidades más contundentes de la máquina era que estaba condicionada para todos los segmentos. Por medio de una virtuosidad, multipropósito, el ente virtual lograba entregar y recibir la información necesaria, procesarla y entregar un muy buen servicio. Además, el equipo humano que venía trabajando, desde los inicios, ya lograba entregar una asistencia de excelencia por su amplio conocimiento y ágil desenvolvimiento. Era tal el control que se experimentaba entre los desarrollos del artefacto y la gestión humana que se pensaba en ingresar éste factor como nueva fuerza en la cadena.

2010
El año 2010 se había consagrado como fecha clave para que la máquina adoptara ribetes gravitantes en el mercado. Desde que se originó la idea y se llevó a cabo sus primeras apariciones formales, era clave que en el inicio del segundo decenio del siglo XXI se reconociera el poder y la fuerza que representaría el ente virtual. Se había convertido en obligación formal y moral que todo lo que representaba, su funcionalidad y de quién dependía lograran catapultarse como un logro sin igual en el concierto de la nueva economía y los desarrollos empresariales.

Para esa fecha el liderazgo estaba asegurado, dado el hecho que la máquina iba más rápido que sus competidores. Constantemente se debatían las vinculaciones de la máquina; hacia donde se debía dirigir y como desplazarse en el mercaespacio, siempre teniendo como norte que la competencia no debía ser capaz de alcanzarlos y su estructura no podía sufrir daños de ninguna índole. Si bien la política del ente virtual se había fijado en que las comunicaciones tenían carácter de abiertas, por lo menos parte de ella se procesaba, debatía, digería y por último se compartía, para que la ventaja siempre fuera una aliada.

Desde hacía un tiempo que el poder de trabajo que se requería para mantener en ventaja a la máquina (nodos, comunidades, usuarios, servicio) se estaba traspasando al ambiente de los átomos. Cada vez que se requería una mejora en el ambiente virtual este debía venir desde un contexto más tendencioso a él. De la noche a la mañana, se comprendió que le empresa no avanzaría si es que el entorno humano no mejoraba. La nomenclatura era posible verla: Si se requería de un organismo digital que pudiese dar de todo cuanto requiere un usuario, el soporte debía ser aún más total. Desde entonces se procuró que quienes intervinieran en los procesos del artefacto, se les daría el apoyo necesario en sus funciones y disfunciones.

La industria miraba pasmada como la máquina había logrado configurar un espacio que daba más que hablar todos los días. En los registros de conectividad lejos, el artefacto, llevaba la delantera y se alejaba de todo cuanto “desrregulado” inventaba una actividad para arrebatarle mercado. “Impresionante trabajo” decían algunos; “algún truco hay en esto” los más ignorantes murmuraban . Para esas alturas, el poder del artefacto se estaba convirtiendo en una de las fuerzas industriales más reconocidas del mercaespacio y su industria.

2012
Las proyecciones de crecimiento ya comenzaban a dar un trasvasije, constante, desde el mundo de los átomos hacia los bits, pero mucha industria todavía estaba arraigada a lo físico y no traspasaría sus operaciones hacia algo intangible.”La gente busca vincularse con otra y las tiendas dan infinitas posibilidades” diría un manager del retail.

Muchos de la industria emergente financiera, que optaron por hacerse de activos fijos, crecieron y se multiplicaron, alrededor de las instalaciones físicas cuna de la máquina; sin embargo, no sabían que el poder ya radicaba en los niveles de información y su manipulación, por sobre las capacidades de logística. La nueva era había torcido el valor de la cadena y nuevos eslabones creaban la supremacía e inteligencia de mercado.

Mientras el mundo cercano a la instalaciones principales de la máquina, se transformaba en turbulento e inestable, los mecanismos de defensa (firewall) se solidificaban y creaban el muro de protección más complejo de la historia. Obviamente, los controladores del artefacto virtual sabían que el ataque podía venir desde cualquier lugar y en multiplicidad de formas, siendo el resguardo del activo principal la máxima prioridad . Toda la información y el vasto trabajo que se le dedicó a formar la entidad virtual no debía sucumbir ante nada y, mantenerse incólume para todas la unidades regadas en el planeta, era la instancia que entregaba valor a sus acciones.

2013
El primer ataque fue el más obvio. La industria clamaba por que las operaciones de la máquina estaban en el umbral de la ilegalidad. Hacían grandes esfuerzos por conseguir, desde todos lados, el beneplácito a su postura, forzando a miles para que vieran el poder del artefacto como un proceso cargado de ilegalidad y falto de probidad. No obstante, desde sus comienzos el ente virtual trabajó por estructurar una oferta sin parangón y totalmente dúctil: Entrada ancha, espacio interno ilimitado, salida ancha. Así es que luego de intensos debates fue imposible contrarrestar la argumentación que, por años, ya había estructurado el staff de defensa del artefacto.

Las demás industrias no se quedaron en la derrota. Luego de un intenso trabajo de logística y análisis acordaron comenzar a bombardear, sistemáticamente, las operaciones del artefacto. Se contrató al mas selecto grupo de hackers para que comenzaran a drenar, de cualquier forma, el volumen de la máquina, siendo los objetivos primarios detonar sendos artefactos virtuales para crear caos en las comunicaciones y procesos, pero era demasiado tarde. Desde hacia mucho que al ente virtual se le había dotado con la más colosal de las defensas, la cual actuaba dinámicamente y mantenía vigilada toda la estructura.

Entrados en desesperación, ya que el vórtice provocado por la máquina pronto los absorbería, el resto de la industria comenzó un Benchmarking. La técnica era que los ingenieros descolgados del ente virtual podrían entregar una muy buena información y un depurado trabajo, para así obtener un ventaja significativa con respecto a las operaciones del artefacto. No obstante, hacía mucho tiempo que la política interna, con respecto a las aplicaciones virtuales, no podían tener una longevidad de más de 14 meses. De esa forma, no habría posibilidades que ningún competidor igualara la capacidad de innovación.

2014
Era tal el volumen de la masa critica que ostentaba la máquina, que el resto del mercado comenzó a tornarse agresivo a niveles jamás reconocidos. Por medio de intensos mecanismos e intrincados dispositivos, comenzaron a asestarle golpes físicos. Nunca antes se había visto que los mercados se abalanzaran argumentando que: al interior de las dependencias físicas de la máquina se fraguaban las más macabras y demoníacas actividades para ir en contra del bien común de la sociedad. Por cierto que éste escenario ya había sido previsto por los funcionarios estratégicos y comenzó la defensa del artefacto.

Primero fueron atentados en contra de las troncales de comunicación, pero la política comunicacional, por el hecho de basarse en protocolos abiertos, hacia que la máquina no tuviera problemas para transmitir. Seguido fueron directamente atacadas las instalaciones centrales (se ocultó como un atentado islámico), pero nuevamente la condición de virtual hacia prevalecer la magnificencia del ente virtual.

Ya, para finales de ese año, las conflagraciones hicieron estallar un caos total en la región. No habían posibilidades de lograr escapar al desastre total y éste llegó. Casi todo el territorio quedó devastado suspendiéndose la producción, el comercio y todas las transacciones bursátiles, de todas las entidades arraigadas en lo físico. La mayoría de las leyes quedaron instantáneamente inutilizadas, pero lo intangible esperaba ser habilitado. Fue entonces cuando la máquina logró superar a las demás y quedarse dominando la situación en la nueva economía y mercaespacio, cuando las comunicaciones se reestablecieron con la totalidad de las divisiones regadas por el planeta, a través de un click.



Situación creada en base a supuestos.
Máquina, ente virtual, artefacto: La misma cosa.
Estrategia cargada de aspectos agresivos.


Hache Kija Ol.
Comunicaciones Corporativas, Estrategicas, Tácticas y Periodísticas.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

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Anónimo dijo...

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