Siendo que
me resulta fácil escribir a mi manera, creyendo que entiendo las reglas ortográficas
y gramaticales, me dispongo a dar mi opinión de algo.
En esta
ocasión le toca al Ariete Digital Disruptivo (AAD) de nuestra era de la
digitalización, el cual utilizó una grieta en las libertades digitales, que
pregonan las libertades universales, y así aporvechó el volcamiento de los seres
humanos a los smartphones, aplicaciones y RR.SS.
Les escribo
de Tik-Tok, la RR.SS. que impactó nuestra habitualidad digital y la desmoronó
para asentarse y conquistar las mentes de una población hiperconectada, “aplicacionista”
(por lo de las aplicaciones) y con nomofobia agresiva. Angustias, deseos, robos,
hurtos, desapariciones, espionaje, estafas y un largo etc. que provoca un
aparato de casi 8 x 16 cm.
Pero mi
intención no va, en estos momentos, a querer hablar del teléfono inalámbrico, móvil
o celular; sino, de esta aplicación de RR.SS. que viene desde China y nos ha traído
una revolución en las comunicaciones, omnipresentes.
Pero más en
específico, mi intención es señalar una característica de esta aplicación de
RR.SS., asiática: Tiene una línea de tiempo más dedicada, sin estar oculta y
disponible en el perfil; logrando desplazarte mucho más rápido por tus
preferencias y remembrar información que tu cerebro no retiene, pero sí las
corazonadas.
Mientras
estás observando un vendaval de información, que el algoritmo te presenta, tú
estás en modo scroll. Un desplazamiento vertiginoso por tu Línea de Tiempo (LT)
o Time Line (TL) y te detienes por tus preferencias, intuiciones, llamados,
etc.; teniendo dos posibilidades para que tu memoria no falle: corazones o
republicaciones.
Alineado
con estos apartados, puedes moverte rápido o menos rápido y te encontrarás con
tus predilecciones, percepciones, intereses, etc. De esta forma entenderás cual
es tu tendencia, gusto, afán y no andarás perdido preguntándote cuánto tiempo
ha pasado o maximizando que el tiempo pasa muy rápido. Te encontrarás con una
cantidad de información que te servirá para controlar la relatividad del tiempo.
Recuerda
entrar a la aplicación de Tik-Tok, salir del inicio e irte a tu perfil. Ahí verás
un corazón y dos flechas siguiéndose. Con una andarás más lento que con la otra
y creo que es la forma para contrarrestar lo vertiginoso y desviado que provoca
el inicio, comandado por algoritmos.
Dos cosas, hasta
el momento, me han llamado la atención y por ello escribo para dar mi opinión:
El ariete digital disruptivo de los chinos me vino a confirmar los corazones y
las republicaciones en la aplicación sentimental de meta, me validaron la
rr.ss. asiática.
Eso.
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